jueves, noviembre 09, 2006

Más sobre infancia...

Y siguiendo con cosas de la infancia...

"Si ellos pueden, yo también", bueno, a lo mejor no. Por un instante todo dejó de existir, todo excepto el asfalto ante mi, y el sol, allí en lo alto, me recordaba que era verano, que era verano y tenía que intentarlo.

Muchas otras veces me había caído pero siempre me volvía a levantar, pero esa vez no tendría que levantarme porque lo conseguiría, pensaba "si ellos pueden, yo también", pero entonces también me protegia: "bueno, a lo mejor no".

Recuerdo que alguien me empujó y enseguida el aire cálido acariciaba mi cara, el sol seguía allí arriba, y el aire cada vez me acariciaba con más fuerza, pero no era el aire, era la velocidad, concepto desconocido para mi. Sé que sentí alegría, excitación, emoción, libertad, aventura y ¡mil cosas más!. Por desgracia una pared se puso en mi camino, o yo en el suyo o tal vez es que estaba allí simplemente, y me di un gran golpe y creo que pensé: "pobre pared" pero dejé de pensar así cuando pensé: "¡como me duele la cabeza!".

La cuestión es que había recorrido kilómetros según mi mente infantil, con mi mente de adulto creo que recorrería cinco o diez metros, y lo había hecho pedaleando y sin perder el equilibrio. ¡Así aprendí a montar en bicicleta!.

Nota: aprender a frenar me costó un poco más.

- - -

¿Y ustedes, recuerdan sus primeros metros en una bicicleta?

19 comentarios:

Hasdiel dijo...

¡Qué si lo recuerdo! Tendría siete u ocho años.

El batacazo que me pegué (también frené contra una pared) no me dolió tanto como que mi hermano y mis primos se riesen de mí.

Todavía tengo cicatrices en las rodillas de todas las caídas que tuve mientras aprendía.

Cuando ya dominé la bici, dejó de interesarme, y no volví a montar en una.

Cosas de la infancia.

Nocheoscura dijo...

H A S D I E L : Yo no recuerdo si me reí, pero he decidido recordar que sí que me reí después de que se me pasara el dolor de cabeza. ;-)

Golifre dijo...

Lo mío fue de juzgado de guardia: me monté yo solita cuando mi tía me estaba cuidando y no sabía frenar, así que me bajé en marcha para no estrellarme contra una farola, con tan mala suerte que la llave para subir el manillar de la bici se me clavó en el muslo. Cuando el médico vió aquello dijo que era muy parecida a la cornada que le quitó la vida a Paquirri. Hoy tengo una cicatriz con sus 25 puntos todavía visibles. Y este verano, mi tía me recordó el mal rato que le hice pasar y la bronca que le pegaron mis padres. Casi me duele más eso que los ocho meses que me tiré en recuperación.

Nocheoscura dijo...

G O L I F R E :¡eso sí que es una experiencia inolvidable!. Por cierto, cuando tenga que aprender a montar en parapente no te preocupes que no te pediré ayuda je je ;-)

andres dijo...

Gracias por la visita....
Dejo el comment para otro momento.

Saludos

chocoadicta dijo...

Sí! Sobre todo recuerdo el miedo inicial y la seguridad que me dio mi padre para confiar en mí misma... es de esas cosas que me gustaría transmitir a mis hijos algún día :).

Alma de noche dijo...

Lo recuerdo como si hubiese sucedido ayer, jajaja, vaya batacazo que me di con mi bicicleta. Recuerdo que tenía unos 8 años, pues yo muy dispuesta a bajar la cuesta del puerto de un lugar que he veraneado casi toda mi vida. No se que pasó que los frenos no funcionaban, la bicicleta aceleraba cada vez más, no tuve más remedio que frenar con los pies...pero el final fue estamparme con un coche.
Desde entonces siempre he revisado los frenos, vaya porrazo que me di!
Saludos.

alida dijo...

Lo recuerdo clarito , jajaja estaba es sandalia y mami me dijo no montes así, no escuche consejo y tropecé con una piedra, zuas la uña casi volada, y yo tambien vole uffsss llegue a casa en un manto de lagrimas y aullidos, y una vecina me la termino de arrancar la uñita de mi dedo gordo, eso fue en una vacaciones en la playa

NaT dijo...

¿Feliz Navidad a estas alturas?
¡¡¡¡¡noooooo por favor!!!! todavia noooooooooo, que queda un mes, auqneu la decoración ya nos la hayan puesto en las calles.

Besos oscuros!!!

Lara dijo...

Pues si que lo recuerdo. La de mamporros que me llegué a dar. En fin... como la vida misma, caerse y volverse a levantar, si no, no se aprende ;)
Besos.

MARIA DEL NORTE dijo...

jaja muy gracioso como relatas esa experiencia, Noche Oscura.
Las fotos acompañan ese relato muy bien.
Comenzé con la bici a los 5 años. Bici con rueditas de atrás, obvio.
No fui constante, por lo que recuerdo.
A los 6 le pedí a mi papi que se las quitara. Y en el patio de mi casa, comenzé, despacito, despacito a iniciarme.
Me caí muchas veces antes de largarme sola. En la siesta, mientras mis padres dormían, yo aprovechaba para "pilotear" la nave :)
Mi "hermanita" (en aquel entonces) menor que yo, me alentaba: "ya vas mas derechita, dale, segui" ayy una dulce total !
La infancia ... que lindos recuerdos !

*Lady Laura* dijo...

Yo no sé montar en bici :(, la primera vez que lo hice en la parcela de mi tía tuve que freanar en seco por no pillar a un mastin, me caí y me hice un esgince, mas nunca volví a montar, eso si, los patines se me dan de miedo.

Anónimo dijo...

Nocheoscura:

A N D R E S : ok.

C H O C O A D I C T A : no sé porqué pero sé que lo transmitirás perfectamente.

A L M A D E N O C H E : con los pies creo que frenamos todos. :-)

A L I D A : ¡Qué dolor!

N A T : es por lo que ponía en tu blog.

L A R A : sí, tienes razón. Haré ese comentario mio con tu permiso.

M A R I A D E L N O R T E : gracias. Y seguiremos recordando, ya verás.

L A D Y L A U R A : pues yo creo que los patines es más complicado. ;-)

pijomad dijo...

recuerdo más bien mi paseo por el suelo... arrastrándome...

charruita dijo...

noche oscura, gracias por ser parte de Victoria´s Home en este año de vida.
Gracias por todas tus visitas.

L.A. noviembre 2006.

charruita dijo...

Noche Oscura, me llevas muy lejos en la memoria jaja

mi padre adoptivo me enseno a mis cuatro anos y sin rueditas...increiblemente me cai pocas veces, aprendi bien rapidito

lo que no aprendo aun es a manejar un auto! eso me da panico, no se que paso conmigo porque la bicleta la domine rapidamente y es mi vehiculo preferido...en moto aprendi en mi adolescencia primero sin cambios luego con cambios y todo fue bien, jamas choque!

un abrazo!

Moonlight dijo...

Me resignaba a prescindir de las dos ruedecitas pequeñas de mi BH roja recien estrenada, veia a los niños de la calle que podian volar sin ellas pero yo muy miedica lo unico que consenti fue que me las levantaran un poquito para ir cogiendo equilibrio, asi que el dia que me las quitaron no levante del suelo... hasta que un buen dia me dije de hoy no pasa y asi fue lo consegui pero no frenaba, mas bien me deje la suela de unos cuantos de zapatos...

Besos!!!!

Angie dijo...

Me costó tanto, tanto, que preferí los patines antes de seguir intentándolo, hasta que una vez, una tarde ya con diez años, lo volví a intentar y lo logré SIN CAERME, y cuando cumplí 17 decidí que sería mi transporte ecológico y me dieron una por mi cumpleaños, no me separé de ella hasta que me vine a vivir a este lado del charco y ahora toca transporte público, que también es ayudar un poco al mundo.
Saludos

Nocheoscura dijo...

P I J O M A D : tranquilo, no eres el único.

C H A R R U I T A : de nada, ha sido un placer forma parte de tu espacio.

En cuanto a lo de la moto yo no sé llevar una de marchas, nunca lo he intentado.

M O O N L I G H T : ¿tuviste una BH?, yo tuve una Motoreta, creo que era la tres. ¿La recuerdas?

A N G I E : sí, también se ayuda al mundo con el transporte público.

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