
Pero no se lo pierdan que encima hay gente que opina que no se debía haber suspendido porque como había 40.000 presonas podría haber provocado un altercado... ¡chorradas!
¿Y los niños que estaban viendo el fútbol? el árbitro hizo lo que tenía que hacer, si se agrede a la autoridad hay que tomar medidas drásticas tal y como hizo. El árbitro dio una gran lección a los cientos de niños que seguro que estaban viendo el fútbol en directo o por la tele.
Y este ejemplo es ampliable a todos los campos de la vida, si se pierde el respeto a la autoridad ya solo nos queda la anarquía. Se entiende que la autoridad es poseedora de su autoridad por decisión democrática del pueblo, claro está.