jueves, diciembre 03, 2009

Pnin. Vladimir Nabokov

Otro libro que hemos leído en el Club de Lectura (y que no recomiendo a nadie que lo lea). Mi opinión sobre el mismo:


Timofey Pavlovich Pnin, que es lo mismo que Timoteo y quiere decir hijo de Pablo, es ruso y como tal suspira en ruso, los suspiros en ruso son algo así como okh-okh-okh lo cual me sorprendlió sobremanera porque el suspiro español es muy diferente.

Por desgracia el señor Pnin, que yo pronuncio "pin" que me es más familiar por el tema de los pini-pon, nació en San Petersburgo el 3 de Febrero de 1898 según el calendario juliano; la desgracia no es que naciera sino que tuviera que emigrar de Rusia, por no decir huir, a otros lugares donde el calendario establecido era el gregoriano que es el mismo que el juliano pero hay que sumar trece días por lo que el hijo de Pablo decidió no volver a celebrar su cumpleaños. Esto ya me suena más porque en España los famosos tampoco cumplen años, debe ser que nacieron todos en Rusia.

Antes de leer este libro sabía que La Virgen María se quedó embarazada sin contacto físico y mediante intercesión divina, también me fascinaba el tema de los clonados, los bebés probetas y hasta el caracol que se preña así mismo. Pero todo lo anterior es una nimiedad comparado con Pnin que fue padre acuoso.

También he aprendido que pécora, zorra, mala persona en ruso se dice Liza.

Sentí pena cuando La guerra civil de 1918-22 separó a Mira y a Timotey (fue a las filas del ejército de Denikin). Más aún cuando Pnin supo que Mira murió y desde entonces esta seguía muriendo en su mente un sinnúmero de muertes, y resucitando
otras tantas veces para volver a morir.

Pero Pnin salió adelante y ya en el país de los retrasados, EE.UU se entiende, recuperó su ambición que era poseer un sillón y una lámpara de pie. Ni la Revolución Rusa, ni el éxodo, ni la expatriación en Francia, ni la naturalización en América pudieron con él. Hasta se compró una casa a la que invitó a su amplio círculo, vamos que fueron seis a la fiesta de inauguración. Quizás allí podría seguir disfrutando de los baños de radiación de la lámpara de luz ultravioleta.

Ya sé que en el camino me dejo mucho, como lo del despido, los Clements, Victor, Gorgiy Aramovich, la personalidad de Pnin, etc. Pero no quiero alargarme. De todas formas voy a terminar con algo que explica todo el libro, con algo que dice mucho del libro mismo, ¡ahí va!, com los toros:

"Una de las muchas cosas
estimulantes que enseñaba Lake, era que el orden del espectro solar no es un círculo cerrado sino una espiral de tintes que van del rojo cadmio y los anaranjados, pasando por un amarillo estroncio y un verde pálido paradisíaco, a azules cobalto y violáceos, en cuyo punto la secuencia no se degrada nuevamente a rojo sino que pasa a otra espiral que comienza con una especie de gris lavanda y continúa con tintes cenicientos que trascienden a la percepción humana."

Fin.

3 comentarios:

Lara dijo...

A veces nos pasa con muchos libros que nos decepcionan y da una rabia...... A mi ultimamente no creo que me pase, más que nada porque es que no tengo ni tiempo para leer, jajaja...
Muuuuuuuuuuuacks!

miralunas dijo...

bueno, que le agradezco infinitamente haberme regalado la diversión del relato y haberme ahorrado el hartazgo de esa lectura!

SIN CALZÓN dijo...

Los libros, como la vida, las hay estupendas y las hay mierdas.

AZAÑA ORTEGA

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