domingo, diciembre 28, 2008

Navidad


A veces la vida nos lleva por caminos insospechados, ello no implica que esos caminos sean los correctos o que no lo sean, ni mucho menos que no sean los adecuados o los convenientes. Es simplemente la vida. A mi, me ha llevado por caminos y hasta por senderos. Por suerte, ¡es Navidad!.


Y es que aquí estoy solo। Literalmente solo paso los días volcado en mi investigación científica, hago lo que quiero hacer, es para lo que me he preparado, para lo que he estudiado, lo que siempre había deseado। Pero estoy solo। Bueno, tengo unas cuantas docenas de buenas novelas, la Biblia y Don Quijote de la Mancha. Son mi única compañía.

Una vez por semana recibo los víveres। Un avión los deja caer. Tengo ya 53 enormes paracaídas guardados. Supongo que el piloto pensará que estoy loco, “ahí solo todo un año”, pero no me importa que piense que soy un demente, me importa más que él no esté loco, no sea que algún día no me haga llegar los víveres. Pero no pasa nada si ocurriese, tengo reservas suficientes para un mes.


El día de la llegada de las provisiones es un día especial; me levanto algo más temprano, me afeito y visto lo mejor que puedo. No sé porqué lo hago. Quizás sea por vanidad, no lo sé. Pero nunca me ha gustado no estar presentable, ni siquiera en aquellas condiciones en las que sería disculpable.


Alguna que otra vez he pensado que con todos los paracaídas podría fabricar un globo gigante, estaría bien. El hornillo de la comida tal vez me valdría para hacer que el globo se elevara de la tierra, sé que no puedes ser pero es divertido imaginarlo. Ahora que se acerca la Navidad sería una buena manera de llegar a la reunión familiar que, todos los años, celebramos el día 24 de diciembre. Me imagino a mis sobrinos corriendo de un lado para otro asombrados por el espectáculo, se me ha olvidado decir que el globo sería de muchos colores, porque todos los paracaídas son distintos y llenos de color, asombrados por el arco iris redondo que aterrizaría en el jardín nevado.


Mis padres seguro que me dirían, cariñosamente, que estoy loco, mis hermanos me mirarían con esa mirada de orgullo que diría “Eres increíble” y mis cuñadas me abrazarían, para ellas soy como ese hermano menor que siempre está ahí.

Internet es lo único que me mantiene conectado al mundo, bueno, Internet y el avión. Mediante el correo electrónico me comunico con mis familiares y amigos. Aunque se pudiera pensar que dispongo de mucho tiempo no es así, mis jornadas laborales, de lunes a domingo, son muy largas, he de aprovechar todo el tiempo posible aquí, nunca se sabe cuando dejarán de haber fondos para el proyecto. Cuando todo esto termine pienso tomarme un año sabático.

¡Qué delicia, un año sabático! Pasear sin rumbo y sin noción del tiempo observando como todo ha cambiado en mi pueblo y como, al mismo tiempo, todo sigue igual. Sentarme en un banco del parque, en la silla de la terraza, en el rellano de la puerta, sentarme para dejar pasar el tiempo. Dormir siete u ocho horas seguidas sin preocuparme de ningún aparato electrónico que emite estruendosos sonidos. Comer una comida casera con alguien de mi familia, con algún amigo, o con alguien desconocido, y alargar la sobremesa hasta bien entrada la tarde. Supongo que eso es la felicidad, poder compartir tu tiempo con los tuyos, poder vivir sin codicias materiales, saber cuales son los verdaderos tesoros en la vida. Me suena a Navidad.


Pasado mañana regresaré al pueblo. Será emocionante. Un helicóptero inmenso se plantará en el aire, descenderá, a través de una cuerda, un “rescatador”, así lo llamo yo, y a ambos, asidos mediante arneses a la cuerda, nos subirán hasta el interior de la libélula gigante. Luego será todo como un sueño.

Un bonito sueño, el más hermoso de los sueños. Cantaré villancicos con mi familia, los niños tocarán la pandereta y la zambomba. Lloraremos de alegría y de felicidad. Lo endulzaremos todo con polvorones, mazapanes, peladillas, turrón y alguna que otra delicia más. Me contarán todo lo que ha pasado en la familia, no dejaré de abrazarlos, de besarles, de quererles. Y después iremos a la Misa del Gallo.


Estoy solo, pero por suerte, en mi interior, es Navidad todo el año.

4 comentarios:

Lara dijo...

Navidad todo el año.... eso es importante ;)
Muuuuacks!

ADSULLATA dijo...

ESTO ME SUENA A QUE LO VAS A PODER UNIR CON TODO LO QUE ESTAS ESCRIBIENDO ULTIMAMENTE ¿NO?... ¡VAYA HISTORIA DE ISLA DESIERTA QUE TE VAS A MONTAR¡ UN BESO Y SIGUE DANDO GUERRA

Remembranza dijo...

Sea lo que sea, estés donde estés, tenes los mas acertados valores de la vida que, a muchos les falta comprender.
Muy buen año!
Un abrazo

SHE dijo...

Bueee ya no lo estas tanto, tienes una màs en la mirilla husmeando...

de que es tu investigaciòn, me lo cuentas? y me dà gusto que lleves a tu familia en el corazòn y en los recuerdos aunque no sea navidad, y... el que estès ahi sòlo habla muy bien de tì, seguro es algo qu beneficiarà a la humanidad, asì que ... me dà gusto ser una màs que te acompaña .

Gracias por ir a mi mundo para conocer gratamente el tuyo.

abrazos atrazados sin paracaìdas :)

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