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jueves, enero 11, 2007

Por un sueño...

Por un sueño la Bella se convirtió en la Bella Durmiente, por un sueño la rana se convirtió en Príncipe, por un sueño se pisó la luna, por un sueño hubieron miles de guerras y millones de muertes. Todo por un sueño.

Por un sueño se arriesga en la vida, por un sueño podemos ser felices o infelices y todo por un sueño.

Por un sueño es verano en mi vida y el sol me sonríe por las mañanas. Todo por un sueño.

Todo por un sueño.

¿Qué haces o has hecho tú por un sueño?

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Nota: todavía no he regresado pero no quiero tener abandonado el blog que tantas alegrías me da. Espero poder contarles pronto la nueva aventura en la que me he embarcado.

Gracias Fani por apoyarme siempre y creer en mi. Te quiero.

miércoles, noviembre 29, 2006

Una lista.


Una partida de Risk con mi familia, dar clases de baile, pagar la hipoteca, leer, la informática, mi tienda, mi novia, mi familia, mi imaginación, las reformas de nuestra futura casa, salir con los amigos, las llamadas por teléfono con mi amigo Rafa, las escapadas de un día que hacemos hacia la naturaleza con el nuevo coche, el blog, dejar de fumar, mi sobrina, ...

Esta lista siempre me ayuda a centrarme o al menos a orientarme. Sin rumbo no se llega, no al menos a donde queremos llegar. ¿A dónde quiero llegar yo?, ¡a vivir!.

Haz tu lista. Tal vez hasta te parezca que la vida, a veces, no es tan complicada sino que somos nosotros los que la complicamos.


¡Vótame para bien o para mal!:





domingo, noviembre 26, 2006

La lámpara de Aladino.

Érase una vez una persona que tenía demasiados sueños. Unos sueños eran mejores que otros pero para esta persona eran todos importantes. Un día, de verano, se encontró con un tal Aladino y ambos se hicieron amigos, tan amigos que Aladino le regaló su bien más preciado, una lámpara.

Aladino marchó en busca de aventuras y nuestra persona se apenó muchísimo, pero al menos tenía la lámpara que le regaló y al mirarla se consolaba.
Nuestra persona jamás volvió a ver a Aladino pero sí siguió luchando por sus sueños, así era feliz o al menos era lo que creía.

Ya anciano le sobrevino la muerte y lo encontraron tumbado en la cama con la vista clavada en la lámpara. Se dice que murió de anciano pero yo, Aladino, sé que murió porque se dio cuenta de que jamás había frotado la lámpara, si lo hubiera hecho sabría que sus sueños siempre habían estado a su lado.


¡Vótame para bien o para mal!:





lunes, noviembre 20, 2006

¿Cuánto cuesta una alegría?

Esta entrada la escribí hace un año pero hoy me apetecía recordarla ;-)

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Es que estaba pensando cuando fue la última vez que me dieron una alegría... ¡y me cuesta mucho recordarlo!. Me han venido a la mente unas cuantas pero por un motivo u otro en realidad no cuentan. Por motivos de trabajo ayer me dieron una pero como solo afecta al trabajo tampoco la cuento, aunque sí que es cierto que por desgracia los problemas o alegrías que sufrimos en este luego nos influyen en nuestra vida personal. Una alegría que me llevo a diario es cuando me acuesto, ¿se rien?, me alegro un montón cuando me arropo, sobre todo si hace frío, no sé si será porque he vivido un día más o porque deseo dormir y despertar para comenzar un nuevo día.

Si las alegrías tuvieran precio yo estaría arruinado, me compraría una al día, o dos. ¿Cuánto podría valer una alegría?, no lo sé, aunque imagino que hay muchas alegrías que tienen precio pero para mi no. Yo me alegro cada vez que "la niña de mis ojos" me da un abrazo o cada vez que le pregunto: "¿te he dicho hoy que eres a la personita que más quiero en el mundo?" y ella me responde: "me lo dices todos los días"...

Si pudiera elegir una alegría elegiría una para los demás, esto no es altruista sino muy egoísta por mi parte, pienso que así recibiría más alegrías. ¿Acaso no nos alegramos cuando un familiar tiene una alegría, o un amigo? Si la tiene el vecino ya es diferente pero me crean o no yo he aprendido a alegrarme cuando los demás se alegran, esto también es egoismo y lo explicaré otro día con mucho gusto.

A veces me alegro cuando alguien hace un comentario en una entrada, cuando alguien me cede el paso con el coche un día de mucho tráfico, cuando se alegran de verme, cuando ella sonríe o se ríe de mis tonterías (ella es mi novia, claro ;-)), me alegro de tantas cosas...

Pero no sé porqué extraña razón todas esas alegrías se nublan y se olvidan. Tal vez mañana me apunte todas las alegrías que me den, tal vez mañana.

Hoy escribo esto porque no estoy alegre, ni alegre ni triste, simplemente he pensado en la vida pues ya saben que últimamente le doy muchas vueltas a esto, creo que estoy buscando una nueva filosfía y creo y quiero creer que mi escala de valores tiene algún pilar que no soporta la estructura, tal vez sea hora de reconstruir, si la derribo aprovecharé los escombros para hacer una obra de arte. ¡Esto sí que sería una alegría!

Cuéntenme una alegría, por favor, pero no una grande, una pequeña, la que sea, por ejemplo que el coche no arrancaba pero luego ha arrancado, o que le han dado hora para la peluquería cuando creían que no se la iban a dar, o que esa persona tan antipática hoy se ha levantado con el pie derecho y les ha sonreído, o que el vecino les ha esperado y no ha salido pitando él solo en el ascensor, o que han encontrado aparcamiento a la primera, o que van a llegar a fin de mes, o que hoy les han invitado a cenar, o que les han contado un chiste que les ha hecho reir muchísimo, o que ha dejado de llover, o que están inspirados, o que hoy es un bonito día, o que mañana es sábado y no tienen que trabajar, o que les ha llamado ese amig@ que no ven desde hace tanto tiempo... ¡o lo que sea!. Es un experimento, intento demostrar que la vida está llena de pequeñas alegrías diarias, ¿o creen lo contrario?

Comentarios de la entrada original.


¡Vótame para bien o para mal!:





lunes, octubre 23, 2006

Sonrisas del día a día.

No sé porqué pero hoy es un día en el que he sonreído varias veces, ¡ojalá fuesen así todos los días!, y es que sonreir es lo mejor del mundo.


He sonreido recordando el percance que tuvo el otro día un maratoniano, no es para reir pero es que es inevitable, este señor iba el primero en el maratón y cuando estaba a punto de llegar a la meta abrió los brazos como suelen hacer muchos atletas y... ¡plaff!, se resbala y cae al suelo, del golpe que se dio en la cabeza quedó sin conocimiento pero por suerte como los pies sí que cruzaron la meta los jueces le dieron la victoria. Un poco más y hubiera sido el "primero y último" en el maratón.




Tambié me he reído mucho acordándome de la historia que me contaba el otro día un familiar de mi novia. Este se compró un GPS y al poco un amigo le dice que el se había comprado un GPS mejor, el TomTom, el tío de mi novia ágil como una gacela le contesta: "Ese es peor que el mío, ya lo dice la palabra, ese GPS es para los tomtos".


También me ha hecho sonreir hoy un problemilla que parece que llega a su fin, ¡uff!. Pero esto es otra historia y hoy solo me apetece sonreir.

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